Equipo de Intervenciones Teatrales Espontáneas (ITE) La Plata Argentina

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miércoles

La nueva ley del niño: cambio histórico con una transición delicada

NOVIEMBRE 2005

La reciente aprobación de la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes dejó formalmente atrás el Patronato, un régimen que durante un siglo convirtió cualquier problema social de los chicos en una cuestión judicial, pero Argentina entra ahora en una delicada transición hacia una nueva era en la que las políticas públicas primen sobre los tribunales de Menores.

Una variedad de intereses sectoriales, y hasta económicos, pondrá a prueba desde 2006 la voluntad política del Estado para desmontar un sistema que retiene a miles de chicos en institutos y centros, y crear otro nuevo que deje de considerar a los niños objeto de tutela gubernamental y los reconozca, por fin, como los sujetos de derechos que son, dijeron legisladores, funcionarios, especialistas y organizaciones involucrados en el cambio, a Periodismo Social.

El primer paso clave para la aplicación de la Ley 26.061, promulgada por el Poder Ejecutivo el 26 de octubre de 2005, será su propia reglamentación en un período de 90 días, hasta enero de 2006. "No hay para festejar, hasta ver cómo se instrumenta la nueva ley. Me preocupa que la reglamentación desvirtúe el espíritu de la ley", dice una de las promotoras de la ley, la diputada Laura Musa (ARI).

UNICEF valora la nueva ley como una "división de la historia" que termina con el Patronato de 1919 o Ley Agote, que estaba en contradicción básica con la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), incorporada a la Constitución en 1994. Pero la reglamentación reviste una "importancia capital", dice el delegado de UNICEF en Argentina, Jorge Rivera Pizarro, "y tiene que haber una decisión política para que este cambio doloroso tenga el menor costo posible".

Un aspecto central del cambio de sistema y cultura que impone la ley involucra al Poder Judicial: ante la vulneración de derechos de todos los niños, niñas y adolescentes -no sólo la de aquellos en situación social grave-, ya no será un juez el que decida, sino el Estado, como responsable de aplicar políticas públicas para prevenirlas o repararlas. Los jueces, ahora, solo intervendrán en casos preestablecidos de "excepcionalidad", y como supervisores. (ver recuadro ¿Qué dice la ley?)

Los tribunales de Menores y de Familia dejan oír voces dispuestas al cambio, pero realistas: "Esta ley va a ser muy resistida. Hay una resistencia cultural, porque todos nacimos en nuestra actividad profesional con el Patronato -dice Marcelo Jalil, defensor de Menores-. Pero la Justicia no puede dictar políticas sociales", sostiene. La jueza de familia Mirta Ilundain coincide y piensa ya en los nuevos roles: ahora, "la Justicia va a tener que exigir que el poder administrador dé respuestas con programas, servicios y recursos para que los chicos no queden en un estado de indefensión absoluto".

Los intereses económicos y políticos creados en torno del antiguo sistema de institucionalización -a través de institutos y centros donde los niños son privados de libertad por razones puramente sociales- ejercerán también su presión. "Durante los 90, se terciarizó la asistencia. El Gobierno paga becas por esos niños. Los intereses son de diversa índole: no limitaría el problema al Poder Judicial", dice Gabriel Lerner, director nacional de Derechos y Programas del Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (CONNAF).

La transición tendrá su costado más sensible cuando se contemple la situación personal bajo la nueva ley de esos miles de chicos -hasta 25 mil, según estimaciones gubernamentales citadas por el Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño (CASACIDN)- todavía institucionalizados. La reglamentación debe definir cómo y quién hará un análisis "caso por caso" de esos chicos, para lograr su revinculación familiar, en un progresivo proceso de vaciamiento y cierre de institutos y centros asistenciales.

Los niños -hoy institucionalizados o no- para los que el Estado considere inevitable separarlos temporal o definitivamente de su familia ya no deberán ser encerrados en institutos o centros. El sistema deberá procurar su permanencia dentro de la familia ampliada o con otros miembros de la comunidad ya vinculados con el niño. Sólo en casos excepcionales podrá recurrirse a otras formas de convivencia, como hogares convivenciales o programas de acogimiento familiar. Definir tal "excepcionalidad" será otro desafío de la reglamentación.

La aplicación de la ley supondrá una "revolución en la órbita estatal", adelanta Silvia Stuchlik, de CASACIDN, y su éxito no dependerá, por ejemplo, de cuántos fondos se destinen a los distintos programas -nacionales y provinciales ya existentes o futuros- sino si las políticas públicas que se dé el Estado de ahora en más toman verdaderamente a los derechos de los niños como prioridad, coincidieron todas las fuentes consultadas por PS.

La reglamentación de la ley, aseguraron, será una primera batalla en el corto plazo, para iniciar el paso de un orden social y cultural que contemplaba a los niños, niñas y adolescentes como un objeto de protección a otro sustentado en el respeto pleno a los mismos derechos humanos básicos que se les reconoce a los adultos.

Pero todas las partes también acordaron en que la ley es apenas un marco, como la Convención reconocida en la Constitución lo fue durante una década, y que los derechos de los niños comenzarán a ser asegurados si todos los actores sociales -familias, funcionarios del Estado, legisladores, jueces, defensores, especialistas, medios de comunicación y la sociedad civil organizada- se allanan a construir una nueva cultura que los aleje de la tentación de volver al Patronato. (ver recuadro Reformas todavía pendientes)


2. Un antes y un después

La Ley de Patronato de Menores o "Ley Agote" (Ley 10.903 de 1919), primera ley de minoridad de América Latina, consolidó la intervención del Estado en la vida de los niños pobres y la mantuvo hasta ahora.

Esta Ley de Patronato daba facultades a los jueces para disponer arbitrariamente de cualquier niño que hubiera cometido o sido víctima de una contravención o delito, o se encontrara "material o moralmente abandonado", para entregarlo a "una persona honesta, o a un establecimiento de beneficencia privado o público, o a un reformatorio público de menores", según expresaba el texto original de la ley.

El Estado se asignó entonces la tarea de educar a los niños considerados "en peligro": los niños que cometían delitos, los niños abandonados y los niños pobres para evitar que se convirtieran en "peligrosos", alejándolos de sus familias y creando instituciones que se proponían "reemplazar" las funciones de crianza.

Este modelo fue generando a lo largo del siglo una poderosa maquinaria de institutos asistenciales y penales, instituciones psiquiátricas o comunidades terapéuticas, entre otras instituciones, para alojar a niños y adolescentes.

La llegada de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (CIDN) significó un cambio radical en la forma de concebir a la infancia y su relación con el Estado, con la familia y con la comunidad. Implicó cambiar la mirada sobre los niños y empezar a reconocerlos como ciudadanos con derechos y con la capacidad de exigir y demandar el cumplimiento de esos derechos, como actores importantes de la vida social, que opinan y toman decisiones y a quienes, por su condición de persona en desarrollo, se les brinda una protección integral especial.

La Convención reconoce a los niños y adolescentes como sujetos de derechos y establece que el Estado, a través de políticas públicas, debe ser el garante de los derechos humanos de los niños. Este instrumento internacional deja en claro que la situación socioeconómica nunca puede dar lugar a la separación del niño de su familia y obliga a los organismos del Estado a oír al niño y a sus padres para incluir al grupo familiar en programas de apoyo de salud, vivienda y educación.

Sin embargo, la demora en la adecuación legislativa permitió que durante años coexistieran en el país dos visiones opuestas: la que promueve la CIDN y la que subyace a la ley de Patronato. Aun cuando Argentina ratificó la Convención en 1990 y la incorporó a su Constitución en 1994, la cultura del Patronato siguió vigente como sostén de las políticas para la niñez porque la transformación que promueve la CIDN implicó e implica todavía un proceso de cambio cultural que genera resistencias. (Ver recuadro Las diferencias)

Debates parlamentarios, discusiones entre los organismos de la sociedad civil, resistencias de diversa índole y proyectos de ley que fueron perdiendo sistemáticamente estado parlamentario forman parte de la historia que Argentina tuvo que transitar para decidirse a sancionar una ley que, finalmente, derogue el Patronato y consagre los derechos para todos los niños, niñas y adolescentes. El trayecto, incluso, fue más largo que el que recorrieron los demás países de América Latina. En la región, ahora sólo Chile y México carecen de leyes de protección.

En todos estos años al menos tres intentos de modificación del Patronato, con numerosos proyectos de Protección Integral, fueron cayendo en el Congreso porque las resistencias en alguna de las dos Cámaras impidieron darles sanción definitiva.

La situación en las provincias era más alentadora, porque buena parte de los distritos fueron adecuando sus leyes después de la ratificación de la Convención. Las provincias que han iniciado el camino del reconocimiento de los derechos de los chicos son Mendoza, Chubut, Salta, Tierra del Fuego, Misiones, provincia de Buenos Aires (suspendida por un fallo judicial), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Neuquén.


3. Otra cultura, otros roles

La impronta cultural que dejó un siglo de judicialización de los problemas sociales de los niños aparece como el desafío de fondo en los cambios que introduce la nueva ley. Como explican los directivos del CONNAF, hay maestros que tienen que tomar decisiones pedagógicas, por ejemplo, y prefieren que las tome un juez. La misma inercia puede ganar a otros estamentos de la sociedad, incluidas algunas veces las propias familias.

La figura del juez para tomar decisiones "es muy tranquilizadora para muchos actores sociales. La tendencia a esperar que los jueces resuelvan es muy fuerte en muchos profesionales de la salud y de la escuela -aun cuando no estén de acuerdo con las decisiones de los jueces- porque tomar decisiones implica asumir responsabilidades", explica Lerner.

El Patronato mismo puso al sistema judicial en la base de viejo orden que la Ley 26.061 ahora remueve. Los tribunales se han tenido que preguntar hasta ahora, como grafica el defensor Jalil, "¿qué hago con una familia de chicos desnutridos y una madre que no los puede contener, que sé que se me pueden morir? ¿Tengo que pedir recursos? Y si no los tienen o no los dan, ¿mandarlos a un hogar?".

Los propios operadores judiciales aceptan también que un siglo de intervención en problemas sociales puede generar resistencias de tipo cultural e ideológico en ese ámbito, y miedo a aplicar la ley. "Hay como una ideología de protección que al Poder Judicial le va a ser difícil de frenar: 'hay un niño desamparado e inmediatamente hay que protegerlo'. Nosotros estamos en estos momentos desempeñando funciones que no nos corresponden", evalúa la jueza Ilundain.

Los jueces, bajo la nueva ley, tendrán dos grandes tareas: por un lado, supervisar y dar legalidad a las medidas de "excepcionalidad" que decida el poder administrativo -separar al niño de su núcleo familiar, básicamente-; por el otro, en la medida que los gobernantes dejen de dar respuesta, exigirle que cumpla con la misma ley que les otorga ahora el poder y la responsabilidad principales para asegurar los derechos de todos los niños, institucionalizados o no.

4. Los hijos del sistema

La antigua política de protección tutelar mantiene por ahora -con la nueva ley todavía por reglamentar- a miles de niños, niñas y adolescentes privados de su libertad por causas "asistenciales", muchos de ellos hace años. "Son hijos del sistema, y como no se trabajó durante todos estos años con sus familias, con su comunidad, tendrá que haber programas residuales para ir viendo cómo solucionar situación por situación, experiencia por experiencia, niño por niño", advierte Stuchlik.

La nueva ley obliga a revisar esas situaciones, en plazos de seis meses, prorrogables por otros seis meses a partir de la reglamentación. Sin embargo, la norma sólo tiene alcance para institutos de Menores y centros de todo el país que dependan del Ejecutivo nacional, que son una minoría.

Otras dificultades para el cambio histórico que abre la ley surgirán en ese campo de las antiguas prestaciones de servicios "asistenciales", vaticina el defensor Jalil. Este "otro tipo de resistencia tiene que ver con los intereses creados sobre la infancia: institutos, pequeños hogares, amas externas, ongs de dudosa procedencia forman un sistema que factura, y desmantelarlo va a generar resistencias. La actuación del Estado es irrenunciable".

Las provincias, en un sistema político federal, tienen prerrogativas. De hecho, una decena de ellas tenía antes de esta nueva ley nacional sus propias leyes locales de protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, en línea con la Convención, con sus organismos y sus presupuestos. Donde haya programas de la Nación, como en la Ciudad de Buenos Aires, habrá una transferencia de recursos humanos y presupuestarios.

La ley crea un Consejo Federal, que coordine las acciones de todos los distritos, una Secretaría Nacional y, como figura inédita, el Defensor de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.

El decreto de promulgación de la ley prolongó la existencia del CONNAF y generó la primera polémica. Las organizaciones de infancia ven con preocupación que el decreto mantenga sin plazos un organismo del Patronato que con la nueva ley pierde su razón de ser. Lerner argumenta que el decreto procura dar "continuidad jurídica" hasta tanto se pongan en marcha las nuevas instituciones. La nueva ley deja claro que el Estado nacional se desentiende de la asistencia directa, como la que presta el CONNAF, y la circunscribe a instancias locales.

La Nación, en tanto, prepara desde mediados de 2005 un Plan Nacional de Acción para la Infancia, concentrado en asegurar una perspectiva de derechos de niños, niñas y adolescentes en todas las políticas públicas aplicadas desde los distintos ministerios, explicararon colaboradores de la coordinadora designada, Liliana Periotti, a Periodismo Social.

"El problema es cómo garantizar que cualquier niño del país que tenga un derecho vulnerado tenga dónde recurrir para restituirlo. Se posa mucho la mirada en el problema de la institucionalización y es sólo un capítulo. Hay muchos niños institucionalizados por carencias socioeconómicas, porque no se ayudó al grupo familiar", razona Lerner, desde el CONNAF.


5. Costos y beneficios


El cambio en marcha requiere, necesariamente, de fondos que aseguren que los programas sociales reemplacen el viejo recurso de la intervención judicial con derivación a un instituto. Pero, como advierte también Lerner, es tan importante asegurarse las partidas necesarias para aplicar esas políticas públicas, como invertir "en una intervención con enfoque de derechos, y no tutelar".

"Siempre una etapa de transición de un sistema a otro -analiza Stulchik, desde CASACIDN- tiene un costo que pagar. Si bien los programas van a demostrar que son efectivamente más económicos y eficientes, al comienzo va a resultar más caro, porque las situaciones residuales implican un costo y habrá que emplear además nuevo personal".

Rivera Pizarro, el delegado de UNICEF en Argentina, recuerda que la ley establece la asignación de fondos específicos y considera que la reglamentación es clave para que estos cambios se tornen factibles. "No hay política pública que no sea una asignación específica de recursos. Es necesario -según UNICEF- redireccionar algunos de ellos que están sirviendo a atender las prácticas sociales de las viejas instituciones, para que puedan atender las prácticas sociales nuevas".

Musa opina que incluso el desmantelamiento del sistema de institutos es financieramente factible. "Es claro que sobran recursos humanos y económicos para recomponer las situaciones familiares, poniendo operadores y profesionales. Pero esto -avisa la diputada- también va a demandar un seguimiento, de los medios de comunicación fundamentalmente, ser como la gota de agua que horada la roca". Los medios masivos, según UNICEF de Argentina, tendrán un rol decisivo porque "no solamente colocan temas en la agenda noticiosa: colocan también enfoques, maneras de ver". (ver recuadro El rol de los medios).

Casacidn, con una privilegiada experiencia de seguimiento de políticas públicas de niñez y adolescencia, considera "absolutamente saludable" que todas las organizaciones de la sociedad civil eviten reacomodarse dentro del Estado y que, en cambio, trabajen activamente en la reglamentación y, después, en el monitoreo de la aplicación de la ley y todo el funcionamiento del nuevo sistema.

Todo cambio de este tipo, por naturaleza, es doloroso, porque tiene que terminar con unas cosas y comenzar otras, reflexiona Rivera Pizarro. "Tiene que haber una decisión política para que este cambio doloroso tenga el menor costo posible. Pero algún costo hay que aceptar que tiene que tener".

"Obviamente -coincide Lerner- como se trata de modificar prácticas de toda la comunidad, del Estado, de la sociedad civil, del Poder Judicial, esta ley obliga a un cambio cultural y la transición será seguramente dificultosa, pero esperanzadora".


Guía de Fuentes


UNICEF
Responsable Área de Prensa: Paula Chinellato - pchinellato@unicef.org
Teléfono: (11) - 5093 - 7100
Junín 1940 PB - Ciudad Autónoma de Buenos Aires
www.unicef.org/argentina

Gabriel Lerner - Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia
Tte. Gral. Perón 524 4° piso
(011) 4338-5846 / 5847 / 5860
Oficina de Prensa CONNAF
(011) 4338-5874
leydeproteccion@conaf.gov.ar / glerner@conaf.gov.ar / www.conaf.gov.ar

Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la CIDN - CASACIDN
Libertad 1282, 1º piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel: (011) 4811-2574 int 220
casacidn@casacidn.org.ar
www.casacidn.org.ar

Marcelo Jalil - Defensoría Pública de Menores e Incapaces de Primera Instancia Nº 4
Tel.: (011) 4371 - 2868 / 4375 - 5533

Laura Musa - diputada nacional (ARI)
Tel.: (011) 6310-7628

Mirta Ilundain -Juzgado de Familia Nº 38
(011) 4-379-1817/20

Fuente: http://www.periodismosocial.net/area_infancia_informes.cfm?ah=157

Lo que dice la Nueva Ley del Niño

La ley promulgada el 26 de octubre crea un sistema de protección de los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes del país, en cuya base se encuentra el conjunto de políticas públicas básicas y universales para el pleno desarrollo de los chicos en todas las áreas: educación, salud, cultura, recreación, participación ciudadana, etc.; y define las responsabilidades de la familia, la sociedad y el Estado en relación con esos derechos.

La ley compromete al Estado a garantizar a todos los niños y niñas argentinos el pleno acceso a las políticas, la gratuidad y la prioridad en la atención y la permanencia en ellas a lo largo de todo su crecimiento.

Los ejes centrales de las políticas básicas y universales definidas en la ley son el fortalecimiento del rol de la familia; la descentralización de los programas y los organismos de aplicación; la promoción de la gestión asociada entre organismos gubernamentales y sociedad civil; y la constitución de organizaciones para la defensa y protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

La ley prevé, frente a situaciones de amenaza o violación de derechos, la aplicación de medidas de protección integral o políticas públicas específicas dirigidas a restituir los derechos vulnerados y a reparar las consecuencias. El órgano administrativo debe diseñar estas medidas y dar prioridad a las que tengan por finalidad la preservación y el fortalecimiento de los vínculos familiares.

La ley expresa claramente que la falta de recursos materiales de los padres, de la familia, de los representantes legales o responsables de las niñas, niños y adolescentes, ya sea circunstancial, transitoria o permanente, no autoriza la separación del niño de su ámbito familiar, ni su institucionalización. Cuando la amenaza o violación de derechos sea consecuencia de necesidades básicas insatisfechas, las medidas de protección deben ser los programas dirigidos a brindar ayuda y apoyo incluso económico para mantener los vínculos familiares.

Algunos ejemplos de medidas de protección pueden ser la solicitud de becas de estudio o para jardines maternales o de infantes, e inclusión y permanencia en programas de apoyo escolar; la asistencia integral a la embarazada; la inclusión de la niña, niño, adolescente y la familia en programas destinados al fortalecimiento y apoyo familiar; el tratamiento médico, psicológico o psiquiátrico de la niña, niño o adolescente o de alguno de sus padres, responsables legales o representantes; o la asistencia económica.

Estas medidas de protección pueden ser sustituidas, modificadas o revocadas en cualquier momento por acto de la autoridad competente que las haya dispuesto y cuando las circunstancias que las causaron varíen o cesen.

A su vez, la ley también define medidas excepcionales, que son aquellas que deben adoptarse cuando las niñas, niños o adolescentes deban ser temporal o permanentemente privados de su medio familiar o cuyo interés superior así lo exija. Estas medidas deben ser limitadas en el tiempo, excepcionales, sólo se pueden prolongar mientras persistan las causas que le dieron origen y pueden ponerse en práctica una vez que se hayan agotado todas las posibilidades de implementar otras medidas.

El organismo administrativo local de infancia será también en estos casos el que decida y establezca la medida excepcional, y la autoridad judicial competente de cada jurisdicción será la instancia de garantía del procedimiento, por ser una medida que, aunque necesaria, limita temporalmente derechos.

¿Qué organismos crea la Ley 26.061?

· La Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia, organismo técnico especializado en materia de derechos de infancia y adolescencia que estará integrado por representantes interministeriales y por las organizaciones de la sociedad civil.

· El Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, organismo de concertación en la formulación de propuestas, integrado por el representante del organismo Nacional de Niñez y Adolescencia, por cada una de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

· Órganos administrativos de planificación y ejecución de las políticas de infancia cuya forma y jerarquía, determinará cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, respetando las respectivas autonomías así como las instituciones preexistentes.
El Defensor de los Derechos del Niño

La Ley prevé, como última instancia, la creación de la figura del Defensor de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, como institución externa al Poder Ejecutivo, quien tendrá a su cargo velar por la protección y promoción de los Derechos de Niños y Jóvenes ante las instituciones públicas y privadas.

Las legislaturas provinciales podrán designar defensores en cada una de las jurisdicciones, según señala la Ley.

Los fondos para la aplicación

La Ley establece que el Presupuesto General de la Nación preverá las partidas necesarias para los organismos que crea, que la previsión de fondos en ningún caso podrá ser inferior a la mayor previsión o ejecución de ejercicios anteriores y que esos recursos para la infancia serán intangibles.

Los derechos de niños niñas y adolescentes son ley nacional

La Cámara de Diputados sancionó la ley que deroga el cuestionado instituto del Patronato. Ya no podrá haber menores encerrados por razones sociales.

Después de 15 años de controversia legislativa, y de más de cien años de vigencia, fue derogada la Ley de Patronato de la Infancia, reemplazada por la de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, considerada de las más avanzadas en la materia.

Las Federaciones y Organizaciones especializadas en Derechos Humanos de Infancia y Adolescencia abajo firmantes celebran la sanción de la ley que crea el Sistema Integral de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y deroga el viejo sistema del Patronato de Menores.

La sanción, votada hoy unánimemente por los 129 diputados que dieron el quórum luego de que fuera aprobada por la Cámara de Senadores el 1º de junio de este año, cumple cabalmente con los preceptos del paradigma de la Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes incorporados en nuestra Constitución en el año 1994, derogando la vieja ley 10.903 del patronato de menores con su andamiaje de institucionalización y judicialización de la pobreza.

Es destacable señalar el reconocimiento de esta sanción a las propuestas y señalamientos efectuados por las Organizaciones de Infancia, académicos y técnicos en la materia, que nos permitirá contar con una norma profundamente democrática que pone en pie de igualdad jurídica a todos los niños, niñas y adolescentes, reconociendo la calidad de sujetos activos de derechos habilitando para ello el pleno ejercicio de la ciudadanía.

Las Federaciones de Derechos de la Infancia, junto con académicos y profesionales en la materia llevan más de 10 años de lucha en su requerimiento de adaptar la legislación nacional a la Convención Internacional sobre Derechos del Niño. En todos sus Foros Nacionales y Provinciales han sostenido que la sanción de esta ley constituye una medida imprescindible y prioritaria para construir una política pública universal que permita sentar las bases para la elaboración de un Plan Nacional para la Infancia, que tenga como ejes fundamentales los tres puntos que levantan las organizaciones para establecer una nueva relación del Estado con sus miembros más jóvenes: la Protección Integral de Derechos para todos los niños y niñas, el Seguro de Inclusión Ciudadana para la Infancia y la creación de un Sistema de Garantías Penal Juvenil.

Para mayor información comunicarse con:

CASACIDN – Lic. Silvia Stuchlik – Tel.: 155 339 1696
casacidn@casacidn.org.ar
FADO – Marcela Val – 15-54914393
federacionado@argentina.com
Colectivo de la Infancia – Lic. Nora Pulido – Tel.: 4953-7644/99
colectivo@colectivoinfancia.org.ar

ORGANIZACIONES FIRMANTES

Abuelas de Plaza de Mayo

Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora

Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia

SERPAJ

CELS

MEDH

CTERA / CTA

Comité Argentino de Seguimiento de la Convención Internacional de Derechos del Niño CASACIDN (Nora Schulman) Abuelas de Plaza de Mayo (Estela Carlotto); Asociación Igualdad de Derechos (Daniela Zulcovsky) ; Sociedad Argentina de Pediatría (Nelly Serantes); Asociación Cristiana de Jóvenes (Karina Esquivel) ; Asociación Scouts Argentina (Cecilia Gonzalez); Asociación de Juristas de Buenos Aires (Adriana Granica); FUNDAPART Fundación para la Participación (Cielo Salviolo); Colegio de Psicoanalistas (Oscar Sotolano); FAT (Alberto Calabrese); Unión Mujeres Argentinas UMA (María Inés Brasesco); Estudios y Proyectos (Osvaldo Elisetche) Asociación CEDEM y Defensoría San Fernando (María Luisa Storani), Asociación Civil Lihuen y Defensoría San Isidro (Julia Storani), La Casona de los Barriletes (Leonardo de Petris) ; Organización CIRSA (Fernando Mao) ; APLICA Agencia para la Construcción de la Ciudadanía (María Orsenigo); Asoc. C.E.S.P.P.E.D.H (Monona Nicolicci); AMADI Mar del Plata (Alejandra Germinario); Asociación de Abogados ded Buenos Aires (Gustavo Gallo). Red Razonar (Gladys Villalba). Consorcio de Oficinas de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Silvia Stuchlik), CELIJ/INECIP( Mary Beloff).


Federación Agrupación de ONGS FADO: Servicio de Paz y Justicia SERPAJ (Adolfo Perez Esquivel), Fundación Padre Luis Farinello (Luis Angel Farinello) ; Fundación Ayuda a la Niñez y Juventud “Che Pibe” (Marcela Alejandra Val); Fundación Casa Grande (Dolores Rivero) ; Asociación Civil Camino del Sol (Carlos Alberto Gallo) ; Asoc. Solidaria 11 de Mayo Padre Mujica (Cristina Veiga); FASES (Ana Capdevielle) ; Asoc. Civil Por Un Barrio Mejor (Britos) ; Asoc. Civil “Cambio de Vía” (María Luisa Manzaneda); Fundación MAMA (Anna Beiza) ; ANAVI ( Elsa Gauna); Hogares La Paz (Alejandra Zaccardi); Club de Madres Crecer con Amor (Jacqueline) ; Asoc. Civil “La Fuerza del Corazón” (Estela Barbatto) ; Asoc. Civil “El Arca” (Bettina Perona); ALUD (Gladis Perez); Hogar Materno Infantil Tribilín (Liliana Mojardín). Fundación Emmanuel( Jose Maria Nicora); Igualdad de Derechos ( Jorge Calcagno)



Colectivo de Derechos de Infancia y Adolescencia: Red Angelelli de Florencio Varela (Norberto García); ADI (Nora Pulido); Cátedra Libre de Derechos Humanos (Silvia Viñas); SURCOS (Facundo Hernández); Asoc. Civil “El Arca” (Verónica Interlandi); A.N.D.H.E.S. de Tucumán (Lurdes Bascary); FEDEM Mendoza (Patricia Pollansky); ADI Río Cuarto (Marina Somari), Asoc. ANAHI (Gabriel Vitali); SOS Infantil (Alicia Oiberman); Centro para una Comunidad Inclusiva (Ricardo Coveñas y Elena Dal Bo); APDH San Luis (Ines Rubio); Sueños del Sur Neuquen; APDH Formosa (Alejandra Carrizo);

Foro de Niñez de La Plata Observatorio Social de la Provincia de Buenos Aires, CTA Buenos Aires, Asociación de Trabajadores de el Estado, SUTEBA, Asociación Judicial Bonaerense, Movimiento Barrial Octubres, Comisión Provincial de la Memoria, Hogar de la Madre Tres Veces Admirable, Colegio de Trabajadores Sociales Distrito I, Fundación Acción para la Comunidad, Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XI.

Foro de la Niñez y Adolescencia La Plata, Bahia Blanca y Villa Gesell. Observatorio de Infancia de General Alvarado y Foro de Campana.

Red Solidaria de Chicos en Riesgo Social: Servicio de Justicia para la Equidad Social (Jorge Richard); Realidad en la Cultura “Grupo Entre Mujeres” (Ethel Persico); Centro de Estudios Sociales Crisólogo Larralde (Elisa Gomez); Apoyo a Niñez y Adolescencia Villa Itatí (Elsa Gauna); Como el Arbol (Sebastián Mohaupt) ; O.P.I.N.A.A. (Ricardo Negreira); Por la Dignidad (Berta Núñez); Defender (Mary Martín); Comisión de Padres Guardería Villa Itatí (Agustín Mora Orué); Taller de Baile “Amor y Tango” (Raquel Cuello); Hogares La Paz ( Alejandra Zaccardi); Unidad Proyecto de Avellaneda (Miguel Angel Romero); Ayudarnos (María Selva Escobar); Mutual de Provincianos (Américo Ruiz Moreno); Consejo Para la Paz Mundial (Gladis Navarro); Cooperativa Misiones de Itatí (Juan Alegre); Comisión Vecinal Villa Alba (Nélida Castro); Biblioteca José Tedeschi (Nestor Vera); Soc. de Fomento San Emilio (Pedro Vizcardi); Club de Madres Maná (Margarita Morán); Nueva Sociedad (Raul Sánchez); Casa María de Guadalupe; Club de Madres Crecer con Amor; Hogar Materno Infantil Tribilín (Liliana Mojardín); Red Social “Entre Todos” (Fernando Landaburu); Junta Vecinal Las Margaritas; Comunidad Toba 19 de Abril; Comedor “Inmaculada Concepción”; “Todos Amigos A.C.”; Club de Madres Génesis II; Club de Madres “Rey de Reyes”; Junta Vecinal “Barrio Madariaga”; Comedor “Amor y Fuerza”.

Red de Organizaciones Barriales de Florencio Varela: Centro Comunitario “ Los Pitufitos”; Defensoría Angelelli; Centro Comunitario “Los Mocositos”; Centro Social “El Apoyo”; El Colectivo Esperanza; Sociedad de Fomento “Libertad”; Centro Comunitario “Los Duendecitos”; Centro Comunitario “Caritas Felices”; El Frontón; Centro Comunitario “Tomasito”; Centro Comunitario “Nuevo Amanecer”.

Red de Instituciones que trabajan por los Derechos de los Chicos y los Jóvenes de La Matanza: Asoc. Grupo Filantrópico IUVENELLI (Kiosco Juvenil); Fundación Padre Elizalde; Hogares Don Bosco; La Paloma; Hogares Santa Teresita; Casa Encuentro; Casita de los Niños; Juzgado de Menores Nº2 de La Matanza, Tribunal de Familia Nº2 de La Matanza; Defensoría del Chico y el Joven de La Matanza; Coihue; Costumbres Argentinas, Camino del Sol; Centro Comunitario La Tablada

Coordinadora de Jardines Comunitarios de La Matanza: (Ana Maria Raymundi, Delia Juárez): Dame la Mano, Entre Sueños; Sueño Azul; Creciendo con Amor; Renacer; Itatì; Niño Jesús; El Colmenar; El Colmenar 2; La Abejita Traviesa; Rinconcito de Damián; Chiquitito; Chiquitito 2; Marìa de Luján; Ramón Carrillo; La Tortuga Feliz; Caminitos de Colores 1; Caminitos de Colores 2; Pinocho; Apoyo Escolar y Centros de Jóvenes: Solcito. Com; El Aguijòn; La Gran Colmena; Joven Alegrìa; Carlos Mugica; Nuevos Sueños; Soñar al Futuro; Manitos Solidarias; Corazones Solidarios; Volver a Empezar; La Ilusión; Los Niños del Gauchito Gil; Manchita; Fuerza Joven.

Federación Argentina Para la Protección de la Infancia y Adolescencia en Riesgo (FAPPIAR). Ave María Asociación Civil para la Prevención, Atención y Lucha con la Droga Dependencia, Fundación Alborada para la Niñez Desprotegida, Asociación Amanecer Grupo Casa-Taller, Fundación Construir Futuro, Asociación Civil Amatista, Asociación Civil Tupa-Rapé, Asociación Civil Liguen, Fundación Juanito, Asociación Civil La Casona de los Barriletes, Asociación Civil Matilde Vara, Asociación de Asistencia a la Niñez Desamparada, Asociación Civil Querubines, Fundación Programa Imagen, Pro – Niños y Adolescentes Trabajadores Asociación Civil, Fundación Por el Arte Hacia la Vida.


Red Nacional de Adolescentes Salud Sexual y Reproductiva (Inés Correa)

DNI Defensa de Niñas y Niños Internacional, Sección Argentina (Norberto Liwsky)

Asociación Civil Casa Abasto (Noemí Pedrini) Asociación ” La Vereda” ; Asociación “Huellas”

Red Jujuy Cambio Centro de Acción Multisectorial para el Bienestar Intergral y Organizado (Ada Galfré) Asoc. Juanita Moro (Carmen Peña); Jujuy XXI (Carlos Oheller).


Fundación Sur (Emilio García Mendez)

FEIM (Mabel Bianco)

Asociación Nueva Mirada - Presidenta Asoc. Nueva Mirada: Lic. Susana Velleggia

Hogares de Niños y del Centro Educativo Terapéutico Fundación María Virgen Madre. Beatriz Ramseyer

Organización Hecho en Bs. As.

Grupo DesDe AbajO Cine (Gabriel Aquino)

ADEUEM - Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer. Presidenta: Socióloga Cecilia Lipszyc.

Centro para el Desarrollo Regional (CDR) – Tarija
Save the Children España - Lucía Losoviz - Delegada en Argentina Save the Children

Asociación El Trapito - Defensoria de Niñas, Niños y Adolescentes - Martin Scotto, Marisa Castiglione

Intercambios Asociación Civil- Graciela Touzé

Fundación C&A - Michelle Díaz Thompson

Asociación Argentina para la Infancia

Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (AlijA)
Vicepresidenta de AlijA: Claudia Sánchez

PSICOcent - Equipo Interdisciplinario en Psicología Comunitaria y Asuntos de Familia. Coordinadora: Lic. Ada Beatriz Fragoza

Biblioteca Popular "Amancay" de Chacra Monte; General Roca. Río Negro

SEPIA (Gabriela Spinelli)

Asociacion Ciudadana por los Derechos Humanos

Feoma ( federación de organizaciones de mujeres de la Argentina)

El Espacio de Infancia : El Centro de Adolescentes San Martin de Porres, la Casa del Niño San Martin de Porres, El programa patios abiertos de la escuela 52, El centro cultural Daniel Ayala, El Centro de participacion Angelelli, Patios aabiertos de la Escuela 12, FTV Barrio la Sirena, Centro comunitario el colectivo de la Esperanza, Centro comunitario los Mocositos.

BICE-Oficina Internacional Católica de la Infancia ( Adriana Bordarampe)

Asoc. Amanecer ( Franco Ghilino)

Observatorio Internacional de Prisiones de Argentina( Graciela Dubrez)

Casa de Fortalecimiento Familiar y Comunitario (CAFF) - Cristina Fraccia

MOMUSI, MOVIMIENTO DE MÚSICA PARA NIÑOS,( Maria Teresa Corral)

foro de defensa de los derechos de niños y adolescentes de Neuquen

Observatorio de Derechos de Infancia de Gral alvarado Miramar, coordina Asociación Civil, Juntos por el Bien de Todos.

Red Nacional de Adolescentes en Saluid Sexual y
reproductiva

Red Por una cultura de la no violencia en Santiago del Estero

Centro de Estudios e Investigaciones de la Mujer ONG Gualeguaychu - Entre Rios

Fundacion Mujeres en Igualdad

ANUA (Asociación pro Naciones Unidas de Argentina) Lucía Alberti

Fundación SES

Centro de Estudios Carolina Muzzilli

Centro de Estudios Alfredo Palacios


Casa El Armadero-Asociación Civil Matilde Vara (Roberto Mariani)


ESPACIO DE INFANCIA de GENERAL ALVARADO: Asoc. Civil "Juntos por el Bien de Todos" (Maria Jose Rollie) ;Gustavo y Laura Melann; Prensa Combativa Natalia Melmann (Jorge Olave, Silvia Fasio); Taller Protegido Dando se Recibe (Nora Saravia); Asoc. Amigos de la Biblioteca (Leonel Reybet); Centro Comunitario Barrio Las Flores (Pastor Rafael Flores); Sociedad de Fomento Barrio El Paraiso (Julieta Lillio); Mo.DE.GA (Omar Ojeda).

PERSONALIDADES

Hermana Martha Pelloni "Casa de Derechos Humanos Curuzú Cuatiá", Dr. Hermes Binner ( Ex Intendente Ciudad de Rosario-Sta Fe); Dr. Eduardo Bustelo, Dra. Mary Beloff, Dra. María Luisa Ageitos, Lic. Irene Konterllnik,- Asesora del Ministerio de Desarrollo Humano, Provincia de Buenos Aires, Lic. Susana Marta Méndez - Docente a cargo del Seminario Permanente en DDHH - Facultad de Psicología - Universidad Nacional de Mar del Plata; Lic. Cecilia Forteza, Subdirectora del Posgrado “Carrera Interdisciplinaria de actualización de Postgrado sobre problemáticas sociales infanto juveniles; Dra. Alicia Gillone Comision de Salud .APDH Dra. Noris Pignata,– Abogada; Lic. Norberto Alayón – UBA Ciencias Sociales- María José Lubertino; Dra. Silvia Yolanda Salomone – Médica Obstetra –Pte. ALERTA 2000-Prevención y Promoción-Salud Sexual; Lic. Leonor G. Núñez. Psicóloga U.B.A.; Adriana Gugliotta;; Raquel Castronovo ( Directora Carrera de Trabajo Social - UNLa), Sandra G. Gàrnica, DNI. 17.043.619, Trabajadora Social., Cecilia Abalos, Abogada, Docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. Dra Cecilia Sosa ( vocal del Cdnnya) Irma Perentella ( vocal del Cdnnya), Dra. Cristina Brunet (vocal Cdnnya),Paula Barberi; Alejandro Rabinovich ( Candidato Legislador por Ciudad Bs.As. ARI); Prof. Liliana Corredera – Docente, Nito Martini - Presidente del Partido Socialista Ciudad de Buenos Aires, Andrés Vasiliadis . Lic. Clori Yelicic ( partido socialista), Mariano Perla, Beatríz Balboa, Mónica Waisman. Médica Pediatra, Jefa de Promoción y
Protección de la Salud de la Maternidad Sardá., Enrique Raúl Fernández - DNI 10.357.733 Proyectos Dir. Inf. y Plan DGCyE , Gustavo Díaz Fernández

viernes

Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes

La ley 26.061, promulgada el 26 de octubre de 2005, crea un sistema de protección de los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes del país, en cuya base se encuentra el conjunto de políticas públicas básicas y universales para el pleno desarrollo de los chicos en todas las áreas: educación, salud, cultura, recreación, participación ciudadana, etc.; y define las responsabilidades de la familia, la sociedad y el Estado en relación con esos derecho.

Después de 15 años de controversia legislativa, y de más de cien años de vigencia, fue derogada la Ley de Patronato de la Infancia, reemplazada por la de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, considerada de las más avanzadas en la materia.

Según las Federaciones y Organizaciones especializadas en Derechos Humanos de Infancia y Adolescencia, la sanción, votada unánimemente por los 129 diputados que dieron el quórum luego de que fuera aprobada por la Cámara de Senadores el 1º de junio de este año, cumple cabalmente con los preceptos del paradigma de la Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes incorporados en nuestra Constitución en el año 1994, derogando la vieja ley 10.903 del patronato de menores con su andamiaje de institucionalización y judicialización de la pobreza.

La nueva norma pone en pie de igualdad jurídica a todos los niños, niñas y adolescentes, reconociendo la calidad de sujetos activos de derechos habilitando para ello el pleno ejercicio de la ciudadanía. Además se incorpora la figura de un Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que tendrá que "velar por la protección" de los derechos consagrados en la Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y las leyes nacionales.

TEXTO COMPLETO DE LA NUEVA LEY


LEY DE PROTECCION INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

Ley 26.061

Disposiciones generales. Objeto. Principios, Derechos y Garantías. Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes. Organos Administrativos de Protección de Derechos. Financiamiento. Disposiciones complementarias.

Sancionada: Septiembre 28 de 2005

Promulgada de Hecho: Octubre 21 de 2005

El Senado y Cámara de Diputados

de la Nación Argentina reunidos en Congreso,

etc. sancionan con fuerza de

Ley:

TITULO I

DISPOSICIONES GENERALES

ARTICULO 1° — OBJETO. Esta ley tiene por objeto la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que se encuentren en el territorio de la República Argentina, para garantizar el ejercicio y disfrute pleno, efectivo y permanente de aquellos reconocidos en el ordenamiento jurídico nacional y en los tratados internacionales en los que la Nación sea parte.

Los derechos aquí reconocidos están asegurados por su máxima exigibilidad y sustentados en el principio del interés superior del niño.

La omisión en la observancia de los deberes que por la presente corresponden a los órganos gubernamentales del Estado habilita a todo ciudadano a interponer las acciones administrativas y judiciales a fin de restaurar el ejercicio y goce de tales derechos, a través de medidas expeditas y eficaces.

ARTICULO 2° — APLICACION OBLIGATORIA. La Convención sobre los Derechos del Niño es de aplicación obligatoria en las condiciones de su vigencia, en todo acto, decisión o medida administrativa, judicial o de cualquier naturaleza que se adopte respecto de las personas hasta los dieciocho años de edad. Las niñas, niños o adolescentes tienen derecho a ser oídos y atendidos cualquiera sea la forma en que se manifiesten, en todos los ámbitos.

Los derechos y las garantías de los sujetos de esta ley son de orden público, irrenunciables, interdependientes, indivisibles e intransigibles.

ARTICULO 3° — INTERES SUPERIOR. A los efectos de la presente ley se entiende por interés superior de la niña, niño y adolescente la máxima satisfacción, integral y simultánea de los derechos y garantías reconocidos en esta ley.

Debiéndose respetar:

a) Su condición de sujeto de derecho;

b) El derecho de las niñas, niños y adolescentes a ser oídos y que su opinión sea tenida en cuenta;

c) El respeto al pleno desarrollo personal de sus derechos en su medio familiar, social y cultural;

d) Su edad, grado de madurez, capacidad de discernimiento y demás condiciones personales;

e) El equilibrio entre los derechos y garantías de las niñas, niños y adolescentes y las exigencias del bien común;

f) Su centro de vida. Se entiende por centro de vida el lugar donde las niñas, niños y adolescentes hubiesen transcurrido en condiciones legítimas la mayor parte de su existencia.

Este principio rige en materia de patria potestad, pautas a las que se ajustarán el ejercicio de la misma, filiación, restitución del niño, la niña o el adolescente, adopción, emancipación y toda circunstancia vinculada a las anteriores cualquiera sea el ámbito donde deba desempeñarse.

Cuando exista conflicto entre los derechos e intereses de las niñas, niños y adolescentes frente a otros derechos e intereses igualmente legítimos, prevalecerán los primeros.

ARTICULO 4° — POLITICAS PUBLICAS. Las políticas públicas de la niñez y adolescencia se elaborarán de acuerdo a las siguientes pautas:

a) Fortalecimiento del rol de la familia en la efectivización de los derechos de las niñas, niños y adolescentes;

b) Descentralización de los organismos de aplicación y de los planes y programas específicos de las distintas políticas de protección de derechos, a fin de garantizar mayor autonomía, agilidad y eficacia;

c) Gestión asociada de los organismos de gobierno en sus distintos niveles en coordinación con la sociedad civil, con capacitación y fiscalización permanente;

d) Promoción de redes intersectoriales locales;

e) Propiciar la constitución de organizaciones y organismos para la defensa y protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

ARTICULO 5° — RESPONSABILIDAD GUBERNAMENTAL. Los Organismos del Estado tienen la responsabilidad indelegable de establecer, controlar y garantizar el cumplimiento de las políticas públicas con carácter federal.

En la formulación y ejecución de políticas públicas y su prestación, es prioritario para los Organismos del Estado mantener siempre presente el interés superior de las personas sujetos de esta ley y la asignación privilegiada de los recursos públicos que las garanticen.

Toda acción u omisión que se oponga a este principio constituye un acto contrario a los derechos fundamentales de las niñas, niños y adolescentes.

Las políticas públicas de los Organismos del Estado deben garantizar con absoluta prioridad el ejercicio de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

La prioridad absoluta implica:

1.- Protección y auxilio en cualquier circunstancia;

2.- Prioridad en la exigibilidad de la protección jurídica cuando sus derechos colisionen con los intereses de los adultos, de las personas jurídicas privadas o públicas;

3.- Preferencia en la atención, formulación y ejecución de las políticas públicas;

4.- Asignación privilegiada e intangibilidad de los recursos públicos que las garantice;

5.- Preferencia de atención en los servicios esenciales.

ARTICULO 6° — PARTICIPACION COMUNITARIA. La Comunidad, por motivos de solidaridad y en ejercicio de la democracia participativa, debe y tiene derecho a ser parte activa en el logro de la vigencia plena y efectiva de los derechos y garantías de las niñas, niños y adolescentes.

ARTICULO 7° — RESPONSABILIDAD FAMILIAR. La familia es responsable en forma prioritaria de asegurar a las niñas, niños y adolescentes el disfrute pleno y el efectivo ejercicio de sus derechos y garantías.

El padre y la madre tienen responsabilidades y obligaciones comunes e iguales en lo que respecta al cuidado, desarrollo y educación integral de sus hijos.

Los Organismos del Estado deben asegurar políticas, programas y asistencia apropiados para que la familia pueda asumir adecuadamente esta responsabilidad, y para que los padres asuman, en igualdad de condiciones, sus responsabilidades y obligaciones.

TITULO II

PRINCIPIOS, DERECHOS Y GARANTIAS

ARTICULO 8° — DERECHO A LA VIDA. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la vida, a su disfrute, protección y a la obtención de una buena calidad de vida.

ARTICULO 9° — DERECHO A LA DIGNIDAD Y A LA INTEGRIDAD PERSONAL. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la dignidad como sujetos de derechos y de personas en desarrollo; a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante, intimidatorio; a no ser sometidos a ninguna forma de explotación económica, torturas, abusos o negligencias, explotación sexual, secuestros o tráfico para cualquier fin o en cualquier forma o condición cruel o degradante.

Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a su integridad física, sexual, psíquica y moral.

La persona que tome conocimiento de malos tratos, o de situaciones que atenten contra la integridad psíquica, física, sexual o moral de un niño, niña o adolescente, o cualquier otra violación a sus derechos, debe comunicar a la autoridad local de aplicación de la presente ley.

Los Organismos del Estado deben garantizar programas gratuitos de asistencia y atención integral que promuevan la recuperación de todas las niñas, niños y adolescentes.

ARTICULO 10. — DERECHO A LA VIDA PRIVADA E INTIMIDAD FAMILIAR. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la vida privada e intimidad de y en la vida familiar.

Estos derechos no pueden ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales.

ARTICULO 11. — DERECHO A LA IDENTIDAD. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a un nombre, a una nacionalidad, a su lengua de origen, al conocimiento de quiénes son sus padres, a la preservación de sus relaciones familiares de conformidad con la ley, a la cultura de su lugar de origen y a preservar su identidad e idiosincrasia, salvo la excepción prevista en los artículos 327 y 328 del Código Civil.

Los Organismos del Estado deben facilitar y colaborar en la búsqueda, localización u obtención de información, de los padres u otros familiares de las niñas, niños y adolescentes facilitándoles el encuentro o reencuentro familiar. Tienen derecho a conocer a sus padres biológicos, y a crecer y desarrollarse en su familia de origen, a mantener en forma regular y permanente el vínculo personal y directo con sus padres, aun cuando éstos estuvieran separados o divorciados, o pesara sobre cualquiera de ellos denuncia penal o sentencia, salvo que dicho vínculo, amenazare o violare alguno de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que consagra la ley.

En toda situación de institucionalización de los padres, los Organismos del Estado deben garantizar a las niñas, niños y adolescentes el vínculo y el contacto directo y permanente con aquéllos, siempre que no contraríe el interés superior del niño.

Sólo en los casos en que ello sea imposible y en forma excepcional tendrán derecho a vivir, ser criados y desarrollarse en un grupo familiar alternativo o a tener una familia adoptiva, de conformidad con la ley.

ARTICULO 12. — GARANTIA ESTATAL DE IDENTIFICACION. INSCRIPCION EN EL REGISTRO DEL ESTADO Y CAPACIDAD DE LAS PERSONAS. Los Organismos del Estado deben garantizar procedimientos sencillos y rápidos para que los recién nacidos sean identificados en forma gratuita, obligatoria, oportuna e inmediatamente después de su nacimiento, estableciendo el vínculo filial con la madre, conforme al procedimiento previsto en la Ley N° 24.540.

Ante la falta de documento que acredite la identidad de la madre o del padre, los Organismos del Estado deberán arbitrar los medios necesarios para la obtención de la identificación obligatoria consignada en el párrafo anterior, circunstancia que deberá ser tenida especialmente en cuenta por la reglamentación de esta ley.

Debe facilitar la adopción de medidas específicas para la inscripción gratuita en el Registro del Estado y Capacidad de las Personas, de todos aquellos adolescentes y madres, que no hayan sido inscriptos oportunamente.

ARTICULO 13. — DERECHO A LA DOCUMENTACION. Las niñas, niños, adolescentes y madres indocumentadas, tienen derecho a obtener los documentos públicos que comprueben su identidad, de conformidad con la normativa vigente y en los términos que establece el procedimiento previsto en la Ley N° 24.540.

ARTICULO 14. — DERECHO A LA SALUD. Los Organismos del Estado deben garantizar:

a) El acceso a servicios de salud, respetando las pautas familiares y culturales reconocidas por la familia y la comunidad a la que pertenecen siempre que no constituyan peligro para su vida e integridad;

b) Programas de asistencia integral, rehabilitación e integración;

c) Programas de atención, orientación y asistencia dirigidos a su familia;

d) Campañas permanentes de difusión y promoción de sus derechos dirigidas a la comunidad a través de los medios de comunicación social.

Toda institución de salud deberá atender prioritariamente a las niñas, niños y adolescentes y mujeres embarazadas.

Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la atención integral de su salud, a recibir la asistencia médica necesaria y a acceder en igualdad de oportunidades a los servicios y acciones de prevención, promoción, información, protección, diagnóstico precoz, tratamiento oportuno y recuperación de la salud.

ARTICULO 15. — DERECHO A LA EDUCACION. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la educación pública y gratuita, atendiendo a su desarrollo integral, su preparación para el ejercicio de la ciudadanía, su formación para la convivencia democrática y el trabajo, respetando su identidad cultural y lengua de origen, su libertad de creación y el desarrollo máximo de sus competencias individuales; fortaleciendo los valores de solidaridad, respeto por los derechos humanos, tolerancia, identidad cultural y conservación del ambiente.

Tienen derecho al acceso y permanencia en un establecimiento educativo cercano a su residencia. En el caso de carecer de documentación que acredite su identidad, se los deberá inscribir provisoriamente, debiendo los Organismos del Estado arbitrar los medios destinados a la entrega urgente de este documento.

Por ninguna causa se podrá restringir el acceso a la educación debiendo entregar la certificación o diploma correspondiente.

Las niñas, niños y adolescentes con capacidades especiales tienen todos los derechos y garantías consagrados y reconocidos por esta ley, además de los inherentes a su condición específica.

Los Organismos del Estado, la familia y la sociedad deben asegurarles el pleno desarrollo de su personalidad hasta el máximo de sus potencialidades, así como el goce de una vida plena y digna.

ARTICULO 16. — GRATUIDAD DE LA EDUCACION. La educación pública será gratuita en todos los servicios estatales, niveles y regímenes especiales, de conformidad con lo establecido en el ordenamiento jurídico vigente.

ARTICULO 17. — PROHIBICION DE DISCRIMINAR POR ESTADO DE EMBARAZO, MATERNIDAD Y PATERNIDAD. Prohíbese a las instituciones educativas públicas y privadas imponer por causa de embarazo, maternidad o paternidad, medidas correctivas o sanciones disciplinarias a las niñas, niños y adolescentes.

Los Organismos del Estado deben desarrollar un sistema conducente a permitir la continuidad y la finalización de los estudios de las niñas, niños y adolescentes.

La mujer privada de su libertad será especialmente asistida durante el embarazo y el parto, y se le proveerán los medios materiales para la crianza adecuada de su hijo mientras éste permanezca en el medio carcelario, facilitándose la comunicación con su familia a efectos de propiciar su integración a ella.

ARTICULO 18. — MEDIDAS DE PROTECCION DE LA MATERNIDAD Y PATERNIDAD. Las medidas que conforman la protección integral se extenderán a la madre y al padre durante el embarazo, el parto y al período de lactancia, garantizando condiciones dignas y equitativas para el adecuado desarrollo de su embarazo y la crianza de su hijo.

ARTICULO 19. — DERECHO A LA LIBERTAD. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la libertad.

Este derecho comprende:

a) Tener sus propias ideas, creencias o culto religioso según el desarrollo de sus facultades y con las limitaciones y garantías consagradas por el ordenamiento jurídico y ejercerlo bajo la orientación de sus padres, tutores, representantes legales o encargados de los mismos;

b) Expresar su opinión en los ámbitos de su vida cotidiana, especialmente en la familia, la comunidad y la escuela;

c) Expresar su opinión como usuarios de todos los servicios públicos y, con las limitaciones de la ley, en todos los procesos judiciales y administrativos que puedan afectar sus derechos.

Las personas sujetos de esta ley tienen derecho a su libertad personal, sin más límites que los establecidos en el ordenamiento jurídico vigente. No pueden ser privados de ella ilegal o arbitrariamente.

La privación de libertad personal, entendida como ubicación de la niña, niño o adolescente en un lugar de donde no pueda salir por su propia voluntad, debe realizarse de conformidad con la normativa vigente.

ARTICULO 20. — DERECHO AL DEPORTE Y JUEGO RECREATIVO. Los Organismos del Estado con la activa participación de la sociedad, deben establecer programas que garanticen el derecho de todas las niñas, niños y adolescentes a la recreación, esparcimiento, juegos recreativos y deportes, debiendo asegurar programas específicos para aquellos con capacidades especiales.

ARTICULO 21. — DERECHO AL MEDIO AMBIENTE. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como a la preservación y disfrute del paisaje.

ARTICULO 22. — DERECHO A LA DIGNIDAD. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a ser respetados en su dignidad, reputación y propia imagen.

Se prohíbe exponer, difundir o divulgar datos, informaciones o imágenes que permitan identificar, directa o indirectamente a los sujetos de esta ley, a través de cualquier medio de comunicación o publicación en contra de su voluntad y la de sus padres, representantes legales o responsables, cuando se lesionen su dignidad o la reputación de las niñas, niños y adolescentes o que constituyan injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada o intimidad familiar.

ARTICULO 23. — DERECHO DE LIBRE ASOCIACION. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho de asociarse libremente con otras personas, con fines sociales, culturales, deportivos, recreativos, religiosos, políticos, laborales o de cualquier otra índole, siempre que sean de carácter lícito y de conformidad a la legislación vigente. Este derecho comprende, especialmente, el derecho a:

a) Formar parte de asociaciones, inclusive de sus órganos directivos;

b) Promover y constituir asociaciones conformadas exclusivamente por niñas, niños, adolescentes o ambos, de conformidad con la ley.

ARTICULO 24. — DERECHO A OPINAR Y A SER OIDO. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a:

a) Participar y expresar libremente su opinión en los asuntos que les conciernan y en aquellos que tengan interés;

b) Que sus opiniones sean tenidas en cuenta conforme a su madurez y desarrollo.

Este derecho se extiende a todos los ámbitos en que se desenvuelven las niñas, niños y adolescentes; entre ellos, al ámbito estatal, familiar, comunitario, social, escolar, científico, cultural, deportivo y recreativo.

ARTICULO 25. — DERECHO AL TRABAJO DE LOS ADOLESCENTES. Los Organismos del Estado deben garantizar el derecho de las personas adolescentes a la educación y reconocer su derecho a trabajar con las restricciones que imponen la legislación vigente y los convenios internacionales sobre erradicación del trabajo infantil, debiendo ejercer la inspección del trabajo contra la explotación laboral de las niñas, niños y adolescentes.

Este derecho podrá limitarse solamente cuando la actividad laboral importe riesgo, peligro para el desarrollo, la salud física, mental o emocional de los adolescentes.

Los Organismos del Estado, la sociedad y en particular las organizaciones sindicales coordinarán sus esfuerzos para erradicar el trabajo infantil y limitar toda forma de trabajo legalmente autorizada cuando impidan o afecten su proceso evolutivo.

ARTICULO 26. — DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a obtener los beneficios de la seguridad social.

Los Organismos del Estado deberán establecer políticas y programas de inclusión para las niñas, niños y adolescentes, que consideren los recursos y la situación de los mismos y de las personas que sean responsables de su mantenimiento.

ARTICULO 27. — GARANTIAS MINIMAS DE PROCEDIMIENTO. GARANTIAS EN LOS PROCEDIMIENTOS JUDICIALES O ADMINISTRATIVOS. Los Organismos del Estado deberán garantizar a las niñas, niños y adolescentes en cualquier procedimiento judicial o administrativo que los afecte, además de todos aquellos derechos contemplados en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño, en los tratados internacionales ratificados por la Nación Argentina y en las leyes que en su consecuencia se dicten, los siguientes derechos y garantías:

a) A ser oído ante la autoridad competente cada vez que así lo solicite la niña, niño o adolescente;

b) A que su opinión sea tomada primordialmente en cuenta al momento de arribar a una decisión que lo afecte;

c) A ser asistido por un letrado preferentemente especializado en niñez y adolescencia desde el inicio del procedimiento judicial o administrativo que lo incluya. En caso de carecer de recursos económicos el Estado deberá asignarle de oficio un letrado que lo patrocine;

d) A participar activamente en todo el procedimiento;

e) A recurrir ante el superior frente a cualquier decisión que lo afecte.

ARTICULO 28. — PRINCIPIO DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACION. Las disposiciones de esta ley se aplicarán por igual a todos las niñas, niños y adolescentes, sin discriminación alguna fundada en motivos raciales, de sexo, color, edad, idioma, religión, creencias, opinión política, cultura, posición económica, origen social o étnico, capacidades especiales, salud, apariencia física o impedimento físico, de salud, el nacimiento o cualquier otra condición del niño o de sus padres o de sus representantes legales.

ARTICULO 29. — PRINCIPIO DE EFECTIVIDAD. Los Organismos del Estado deberán adoptar todas las medidas administrativas, legislativas, judiciales y de otra índole, para garantizar el efectivo cumplimiento de los derechos y garantías reconocidos en esta ley.

ARTICULO 30. — DEBER DE COMUNICAR. Los miembros de los establecimientos educativos y de salud, públicos o privados y todo agente o funcionario público que tuviere conocimiento de la vulneración de derechos de las niñas, niños o adolescentes, deberá comunicar dicha circunstancia ante la autoridad administrativa de protección de derechos en el ámbito local, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad por dicha omisión.

ARTICULO 31. — DEBER DEL FUNCIONARIO DE RECEPCIONAR DENUNCIAS. El agente público que sea requerido para recibir una denuncia de vulneración de derechos de los sujetos protegidos por esta ley, ya sea por la misma niña, niño o adolescente, o por cualquier otra persona, se encuentra obligado a recibir y tramitar tal denuncia en forma gratuita, a fin de garantizar el respeto, la prevención y la reparación del daño sufrido, bajo apercibimiento de considerarlo incurso en la figura de grave incumplimiento de los Deberes del Funcionario Público.

TITULO III

SISTEMA DE PROTECCION INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

ARTICULO 32. — CONFORMACION. El Sistema de Protección Integral de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes está conformado por todos aquellos organismos, entidades y servicios que diseñan, planifican, coordinan, orientan, ejecutan y supervisan las políticas públicas, de gestión estatal o privadas, en el ámbito nacional, provincial y municipal, destinados a la promoción, prevención, asistencia, protección, resguardo y restablecimiento de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, y establece los medios a través de los cuales se asegura el efectivo goce de los derechos y garantías reconocidos en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño, demás tratados de derechos humanos ratificados por el Estado argentino y el ordenamiento jurídico nacional.

La Política de Protección Integral de Derechos de las niñas, niños y adolescentes debe ser implementada mediante una concertación articulada de acciones de la Nación, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los Municipios.

Para el logro de sus objetivos, el Sistema de Protección Integral de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes debe contar con los siguientes medios:

a) Políticas, planes y programas de protección de derechos;

b) Organismos administrativos y judiciales de protección de derechos;

c) Recursos económicos;

d) Procedimientos;

e) Medidas de protección de derechos;

f) Medidas de protección excepcional de derechos.

ARTICULO 33. — MEDIDAS DE PROTECCION INTEGRAL DE DERECHOS. Son aquéllas emanadas del órgano administrativo competente local ante la amenaza o violación de los derechos o garantías de uno o varias niñas, niños o adolescentes individualmente considerados, con el objeto de preservarlos, restituirlos o reparar sus consecuencias.

La amenaza o violación a que se refiere este artículo puede provenir de la acción u omisión del Estado, la Sociedad, los particulares, los padres, la familia, representantes legales, o responsables, o de la propia conducta de la niña, niño o adolescente.

La falta de recursos materiales de los padres, de la familia, de los representantes legales o responsables de las niñas, niños y adolescentes, sea circunstancial, transitoria o permanente, no autoriza la separación de su familia nuclear, ampliada o con quienes mantenga lazos afectivos, ni su institucionalización.

ARTICULO 34. — FINALIDAD. Las medidas de protección de derechos tienen como finalidad la preservación o restitución a las niñas, niños o adolescentes, del disfrute, goce y ejercicio de sus derechos vulnerados y la reparación de sus consecuencias.

ARTICULO 35. — APLICACION. Se aplicarán prioritariamente aquellas medidas de protección de derechos que tengan por finalidad la preservación y el fortalecimiento de los vínculos familiares con relación a las niñas, niños y adolescentes. Cuando la amenaza o violación de derechos sea consecuencia de necesidades básicas insatisfechas, carencias o dificultades materiales, económicas, laborales o de vivienda, las medidas de protección son los programas dirigidos a brindar ayuda y apoyo incluso económico, con miras al mantenimiento y fortalecimiento de los vínculos familiares.

ARTICULO 36. — PROHIBICION. En ningún caso las medidas a que se refiere el artículo 33 de esta ley podrán consistir en privación de la libertad conforme lo establecido en el artículo 19.

ARTICULO 37. — MEDIDAS DE PROTECCION. Comprobada la amenaza o violación de derechos, deben adoptarse, entre otras, las siguientes medidas:

a) Aquellas tendientes a que las niñas, niños o adolescentes permanezcan conviviendo con su grupo familiar;

b) Solicitud de becas de estudio o para jardines maternales o de infantes, e inclusión y permanencia en programas de apoyo escolar;

c) Asistencia integral a la embarazada;

d) Inclusión de la niña, niño, adolescente y la familia en programas destinados al fortalecimiento y apoyo familiar;

e) Cuidado de la niña, niño y adolescente en su propio hogar, orientando y apoyando a los padres, representantes legales o responsables en el cumplimiento de sus obligaciones, juntamente con el seguimiento temporal de la familia y de la niña, niño o adolescente a través de un programa;

f) Tratamiento médico, psicológico o psiquiátrico de la niña, niño o adolescente o de alguno de sus padres, responsables legales o representantes;

g) Asistencia económica.

La presente enunciación no es taxativa.

ARTICULO 38. — EXTINCION. Las medidas de protección pueden ser sustituidas, modificadas o revocadas en cualquier momento por acto de la autoridad competente que las haya dispuesto y cuando las circunstancias que las causaron varíen o cesen.

ARTICULO 39. — MEDIDAS EXCEPCIONALES. Son aquellas que se adoptan cuando las niñas, niños y adolescentes estuvieran temporal o permanentemente privados de su medio familiar o cuyo superior interés exija que no permanezcan en ese medio.

Tienen como objetivo la conservación o recuperación por parte del sujeto del ejercicio y goce de sus derechos vulnerados y la reparación de sus consecuencias.

Estas medidas son limitadas en el tiempo y sólo se pueden prolongar mientras persistan las causas que les dieron origen.

ARTICULO 40. — PROCEDENCIA DE LAS MEDIDAS EXCEPCIONALES. Sólo serán procedentes cuando, previamente, se hayan cumplimentado debidamente las medidas dispuestas en el artículo 33.

Declarada procedente esta excepción, será la autoridad local de aplicación quien decida y establezca el procedimiento a seguir, acto que deberá estar jurídicamente fundado, debiendo notificar fehacientemente dentro del plazo de VEINTICUATRO (24) horas, la medida adoptada a la autoridad judicial competente en materia de familia de cada jurisdicción.

El funcionario que no dé efectivo cumplimiento a esta disposición, será pasible de las sanciones previstas en el Capítulo IV del Código Penal de la Nación.

La autoridad competente de cada jurisdicción, en protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes dentro del plazo de SETENTA Y DOS (72) horas de notificado, con citación y audiencia de los representantes legales, deberá resolver la legalidad de la medida; resuelta ésta, la autoridad judicial competente deberá derivar el caso a la autoridad local competente de aplicación para que ésta implemente las medidas pertinentes.

ARTICULO 41. — APLICACION. Las medidas establecidas en el artículo 39, se aplicarán conforme a los siguientes criterios:

a) Permanencia temporal en ámbitos familiares considerados alternativos. Las medidas consisten en la búsqueda e individualización de personas vinculadas a ellos, a través de líneas de parentesco por consanguinidad o por afinidad, o con otros miembros de la familia ampliada o de la comunidad, según costumbre local, en todos los casos teniendo en cuenta la opinión de las niñas, niños y adolescentes;

b) Sólo en forma excepcional, subsidiaria y por el más breve lapso posible puede recurrirse a una forma convivencial alternativa a la de su grupo familiar, debiéndose propiciar, a través de mecanismos rápidos y ágiles, el regreso de las niñas, niños y adolescentes a su grupo o medio familiar y comunitario. Al considerar las soluciones se prestará especial atención a la continuidad en la educación de las niñas, niños y adolescentes, y a su origen étnico, religioso, cultural y lingüístico. Estas medidas deberán ser supervisadas por el organismo administrativo local competente y judicial interviniente;

c) Las medidas se implementarán bajo formas de intervención no sustitutivas del grupo familiar de origen, con el objeto de preservar la identidad familiar de las niñas, niños y adolescentes;

d) Las medidas de protección excepcional que se tomen con relación a grupos de hermanos deben preservar la convivencia de los mismos;

e) En ningún caso, las medidas de protección excepcionales pueden consistir en privación de la libertad;

f) No podrá ser fundamento para la aplicación de una medida excepcional, la falta de recursos económicos, físicos, de políticas o programas del organismo administrativo.

TITULO IV

ORGANOS ADMINISTRATIVOS DE PROTECCION DE DERECHOS

ARTICULO 42. — SISTEMA DE PROTECCION INTEGRAL. NIVELES. El sistema de protección integral se conforma por los siguientes niveles:

a) NACIONAL: Es el organismo especializado en materia de derechos de infancia y adolescencia en el ámbito del Poder Ejecutivo nacional;

b) FEDERAL: Es el órgano de articulación y concertación, para el diseño, planificación y efectivización de políticas públicas en todo el ámbito del territorio de la República Argentina;

c) PROVINCIAL: Es el órgano de planificación y ejecución de las políticas de la niñez, cuya forma y jerarquía, determinará cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, respetando las respectivas autonomías así como las instituciones preexistentes.

Las provincias podrán celebrar convenios dentro del marco jurídico vigente para municipios y comunas en las jurisdicciones provinciales, como asimismo implementar un organismo de seguimiento de programas de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes en coordinación articulada con las organizaciones no gubernamentales de niñez, adolescencia y familia.

CAPITULO I

SECRETARIA NACIONAL DE NIÑEZ, ADOLESCENCIA Y FAMILIA

ARTICULO 43. — SECRETARIA NACIONAL. Créase en el ámbito del Poder Ejecutivo nacional, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, organismo especializado en materia de derechos de infancia y adolescencia, la que funcionará con representación interministerial y de las organizaciones de la sociedad civil.

La misma será presidida por un Secretario de Estado designado por el Poder Ejecutivo nacional.

ARTICULO 44. — FUNCIONES. Son funciones de la Secretaría:

a) Garantizar el funcionamiento del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia y establecer en forma conjunta, la modalidad de coordinación entre ambos organismos con el fin de establecer y articular políticas públicas integrales;

b) Elaborar con la participación del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, un Plan Nacional de Acción como política de derechos para el área específica, de acuerdo a los principios jurídicos establecidos en esta ley;

c) Ejercer la representación necesaria ante todos los organismos oficiales de asesoramiento y contralor en materia de medios de comunicación;

d) Ejercer la representación del Estado nacional en las áreas de su competencia;

e) Participar en forma conjunta con el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia en la celebración y ejecución de los instrumentos de carácter internacional que la Nación suscriba o a los cuales adhiera, cuando éstos afecten o se refieran a la materia de su competencia;

f) Realizar los informes previstos en el artículo 44 de la Convención sobre los Derechos del Niño, y ejercer la representación del Estado nacional en su presentación, constituyéndose en depositario de las recomendaciones que se efectúen;

g) Promover el desarrollo de investigaciones en materia de niñez, adolescencia y familia;

h) Diseñar normas generales de funcionamiento y principios rectores que deberán cumplir las instituciones públicas o privadas de asistencia y protección de derechos de los sujetos de esta ley;

i) Apoyar a las organizaciones no gubernamentales en la definición de sus objetivos institucionales hacia la promoción del ejercicio de derechos de las niñas, niños y adolescentes, y la prevención de su institucionalización;

j) Promover políticas activas de promoción y defensa de los derechos de las niñas, niños, adolescentes y sus familias;

k) Coordinar acciones consensuadas con los Poderes del Estado, organismos gubernamentales y organizaciones no gubernamentales, fomentando la participación activa de las niñas, niños y adolescentes;

l) Propiciar acciones de asistencia técnica y capacitación a organismos provinciales y municipales y agentes comunitarios participantes en servicios de atención directa o en el desarrollo de los procesos de transformación institucional;

m) Gestionar juntamente con el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, la obtención de recursos financieros nacionales e internacionales para la efectivización de las políticas públicas de niñez, adolescencia y familia;

n) Efectivizar juntamente con el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia la transferencia de los fondos a los Estados Provinciales para la financiación de dichas políticas;

o) Organizar un sistema de información único y descentralizado que incluya indicadores para el monitoreo, evaluación y control de las políticas y programas de niñez, adolescencia y familia;

p) Fortalecer el reconocimiento en la sociedad de niñas, niños y adolescentes como sujetos activos de derechos;

q) Impulsar mecanismos descentralizados para la ejecución de programas y proyectos que garanticen el ejercicio de los derechos de las niñas, niños, adolescentes y sus familias;

r) Asignar juntamente con el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia los recursos públicos para la formulación y ejecución de las políticas previstas en el Plan Nacional de Acción;

s) Establecer en coordinación con el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia mecanismos de seguimiento, monitoreo y evaluación de las políticas públicas destinadas a la protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

CAPITULO II

CONSEJO FEDERAL DE NIÑEZ, ADOLESCENCIA Y FAMILIA

ARTICULO 45. — Créase el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, el que estará integrado por quien ejerza la titularidad de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, quien lo presidirá y por los representantes de los Organos de Protección de Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia existentes o a crearse en cada una de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia dictará su propio Reglamento de funcionamiento, el cual deberá ser aprobado en la primera reunión.

ARTICULO 46. — FUNCIONES. El Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia tendrá funciones deliberativas, consultivas, de formulación de propuestas y de políticas de concertación, cuyo alcance y contenido se fijará en el acta constitutiva.

Tendrá las siguientes funciones:

a) Concertar y efectivizar políticas de protección integral de los derechos de las niñas, niños, adolescentes y sus familias;

b) Participar en la elaboración en coordinación con la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de un Plan Nacional de Acción como política de derechos para el área específica, de acuerdo a los principios jurídicos establecidos en la presente ley;

c) Proponer e impulsar reformas legislativas e institucionales destinadas a la concreción de los principios establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño;

d) Fomentar espacios de participación activa de los organismos de la sociedad civil de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, reconocidas por su especialidad e idoneidad en la materia, favoreciendo su conformación en redes comunitarias;

e) Promover la supervisión y control de las instituciones privadas de asistencia y protección de derechos;

f) Gestionar en forma conjunta y coordinada con la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia la obtención de recursos financieros nacionales e internacionales para la efectivización de las políticas públicas de niñez, adolescencia y familia;

g) Efectivizar juntamente con la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia la transferencia de los fondos a los Estados Provinciales para la financiación de dichas políticas;

h) Gestionar la distribución de los fondos presupuestariamente asignados para la formulación y ejecución de las políticas previstas en el Plan Nacional de Acción;

i) Promover en coordinación con la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, mecanismos de seguimiento, monitoreo y evaluación de las políticas públicas destinadas a la protección integral de los derechos de las niñas; niños y adolescentes.

CAPITULO III

DEFENSOR DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

ARTICULO 47. — CREACION. Créase la figura del Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, quien tendrá a su cargo velar por la protección y promoción de sus derechos consagrados en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño y las leyes nacionales.

ARTICULO 48. — CONTROL. La defensa de los derechos de las niñas, niños y adolescentes ante las instituciones públicas y privadas y la supervisión y auditoría de la aplicación del sistema de protección integral se realizará en dos niveles:

a) Nacional: a través del Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes;

b) Provincial: respetando la autonomía de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así como las instituciones preexistentes.

Las legislaturas podrán designar defensores en cada una de las jurisdicciones, cuya financiación y funciones serán determinadas por los respectivos cuerpos legislativos.

ARTICULO 49. — DESIGNACION. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes será propuesto, designado y removido por el Congreso Nacional, quien designará una comisión bicameral que estará integrada por diez miembros, cinco de cada Cámara respetando la proporción en la representación política, quienes tendrán a su cargo la evaluación de la designación que se llevará a cabo mediante un concurso público de antecedentes y oposición. Las decisiones de esta Comisión se adoptarán por el voto de las dos terceras partes de sus miembros.

El Defensor deberá ser designado dentro de los NOVENTA (90) días de sancionada esta ley y asumirá sus funciones ante el Honorable Senado de la Nación, prestando juramento de desempeñar fielmente su cargo.

ARTICULO 50. — REQUISITOS PARA SU ELECCION. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, deberá reunir los siguientes requisitos:

a) Ser Argentino;

b) Haber cumplido TREINTA (30) años de edad;

c) Acreditar idoneidad y especialización en la defensa y protección activa de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y familia.

ARTICULO 51. — DURACION EN EL CARGO. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes durará en sus funciones CINCO (5) años, pudiendo ser reelegido por una sola vez.

ARTICULO 52. — INCOMPATIBILIDAD. El cargo de Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes es incompatible con el desempeño de cualquier otra actividad pública, comercial o profesional a excepción de la docencia, estándole vedada, asimismo, la actividad política partidaria.

Dentro de los DIEZ (10) días siguientes a su nombramiento y antes de tomar posesión del cargo, el Defensor debe cesar en toda situación de incompatibilidad que pudiere afectarlo, bajo apercibimiento de remoción del cargo.

Son de aplicación al Defensor, en lo pertinente, las normas en materia de recusación y excusación previstas en el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

ARTICULO 53. — DE LA REMUNERACION. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes percibirá la remuneración que establezca el Congreso de la Nación, por resolución de los presidentes de ambas Cámaras.

ARTICULO 54. — PRESUPUESTO. El Poder Ejecutivo nacional destinará una partida presupuestaria para solventar los gastos del funcionamiento administrativo del Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

ARTICULO 55. — FUNCIONES.

Son sus funciones:

a) Promover las acciones para la protección de los intereses difusos o colectivos relativos a las niñas, niños y adolescentes;

b) Interponer acciones para la protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes en cualquier juicio, instancia o tribunal;

c) Velar por el efectivo respeto a los derechos y garantías legales asegurados a las niñas, niños y adolescentes, promoviendo las medidas judiciales y extrajudiciales del caso. Para ello puede tomar las declaraciones del reclamante, entenderse directamente con la persona o autoridad reclamada y efectuar recomendaciones con miras a la mejoría de los servicios públicos y privados de atención de las niñas, niños y adolescentes, determinando un plazo razonable para su perfecta adecuación;

d) Incoar acciones con miras a la aplicación de las sanciones por infracciones cometidas contra las normas de protección de las niñas, niños y adolescentes, sin perjuicio de la responsabilidad civil y penal del infractor, cuando correspondiera;

e) Supervisar las entidades públicas y privadas que se dediquen a la atención de las niñas, niños o adolescentes, sea albergándolos en forma transitoria o permanente, sea desarrollando programas de atención a los mismos, debiendo denunciar ante las autoridades competentes cualquier irregularidad que amenace o vulnere los derechos de todas las niñas, los niños o los adolescentes;

f) Requerir para el desempeño de sus funciones el auxilio de la fuerza pública, de los servicios médicos-asistenciales y educativos, sean públicos o privados;

g) Proporcionar asesoramiento de cualquier índole a las niñas, niños y adolescentes y a sus familias, a través de una organización adecuada;

h) Asesorar a las niñas, niños, adolescentes y a sus familias acerca de los recursos públicos, privados y comunitarios, donde puedan recurrir para la solución de su problemática;

i) Intervenir en la instancia de asesoramiento de mediación o conciliación;

j) Recibir todo tipo de reclamo formulado por los niños, niñas o adolescentes o cualquier denuncia que se efectúe con relación a las niñas, niños y adolescentes, ya sea personalmente o mediante un servicio telefónico gratuito y permanente debiéndose dar curso de inmediato al requerimiento de que se trate.

ARTICULO 56. — INFORME ANUAL. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes deberá dar cuenta anualmente al Congreso de la Nación, de la labor realizada en un informe que presentará antes del 31 de mayo de cada año.

Dentro de los SESENTA (60) días de iniciadas las sesiones ordinarias de cada año, el Defensor deberá rendir dicho informe en forma, verbal ante la Comisión Bicameral a que se refiere el artículo 49.

Cuando la gravedad o urgencia de los hechos lo aconsejen podrá presentar un informe especial. Los informes anuales y especiales serán publicados en el Boletín Oficial, en los Diarios de Sesiones y en Internet.

El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes en forma personal, deberá concurrir trimestralmente en forma alternativa a las comisiones permanentes especializadas en la materia de cada una de las Cámaras del Congreso Nacional a brindar los informes que se le requieran, o en cualquier momento cuando la Comisión así lo requiera.

ARTICULO 57. — CONTENIDO DEL INFORME. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes deberá dar cuenta en su informe anual de las denuncias presentadas y del resultado de las investigaciones. En el informe no deberán constar los datos personales que permitan la pública identificación de los denunciantes, como así tampoco de las niñas, niños y adolescentes involucrados.

El informe contendrá un anexo en el que se hará constar la rendición de cuentas del presupuesto del organismo en el período que corresponda.

ARTICULO 58. — GRATUIDAD. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes determinará en forma exclusiva los casos a que dará curso; las presentaciones serán gratuitas, quedando prohibida la participación de gestores e intermediarios.

ARTICULO 59. — CESE. CAUSALES. El Defensor de los Derechos de las niñas, niños y adolescentes cesa en sus funciones por alguna de las siguientes causas:

a) Por renuncia;

b) Por vencimiento del plazo de su mandato;

c) Por incapacidad sobreviniente o muerte;

d) Por haber sido condenado mediante sentencia firme por delito doloso;

e) Por notoria negligencia en el cumplimiento de los deberes del cargo o por haber incurrido en la situación de incompatibilidad prevista por esta ley.

ARTICULO 60. — CESE Y FORMAS. En los supuestos previstos por los incisos a), c) y d) del artículo anterior, el cese será dispuesto por los Presidentes de ambas Cámaras. En el caso del inciso c), la incapacidad sobreviniente deberá acreditarse de modo fehaciente. En los supuestos previstos por el inciso e) del mismo artículo, el cese se decidirá por el voto de los dos tercios de los miembros presentes de la Comisión, previo debate y audiencia del interesado.

En caso de muerte del Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes se procederá a reemplazarlo en forma provisoria según el procedimiento establecido en el artículo siguiente, promoviéndose en el más breve plazo la designación del titular en la forma establecida en el artículo 56.

ARTICULO 61. — ADJUNTOS. A propuesta del Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y conforme el procedimiento establecido en el artículo 56 podrán designarse dos adjuntos que auxiliarán a aquél en el ejercicio de sus funciones, pudiendo además, reemplazarlo en caso de cese, muerte, suspensión o imposibilidad temporal, en el orden en que fuesen designados.

ARTICULO 62. — OBLIGACION DE COLABORAR. Todas las Entidades, Organismos y personas jurídicas, ya sean públicas o privadas, y las personas físicas están obligadas a prestar colaboración a los requerimientos del Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes con carácter preferente y expedito.

ARTICULO 63. — OBSTACULIZACION. Todo aquel que desobedezca u obstaculice el ejercicio de las funciones previstas en los artículos precedentes incurrirá en el delito previsto en el artículo 239 del Código Penal. El Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes debe dar traslado de los antecedentes respectivos al Ministerio Público Fiscal para el ejercicio de las acciones pertinentes. Puede requerir la intervención de la justicia para obtener la remisión de la documentación que le hubiera sido negada por cualquier organismo, ente, persona o sus agentes.

ARTICULO 64. — DEBERES. Comprobada la veracidad de la denuncia o reclamo, el Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes deberá:

a) Promover y proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes mediante acciones y recomendaciones que efectuará ante las instancias públicas competentes, a fin de garantizar el goce y el ejercicio de los mismos;

b) Denunciar las irregularidades verificadas a los organismos pertinentes quienes tienen la obligación de comunicar al Defensor de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes el resultado de las investigaciones realizadas;

c) Formular recomendaciones o propuestas a los organismos públicos o privados respecto de cuestiones objeto de su requerimiento;

d) Informar a la opinión pública y a los denunciantes acerca del resultado de las investigaciones y acciones realizadas. A tal efecto deberá establecerse un espacio en los medios masivos de comunicación.

CAPITULO IV

DE LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES

ARTICULO 65. — OBJETO. A los fines de la presente ley se consideran organizaciones no gubernamentales de niñez y adolescencia a aquellas que, con Personería Jurídica y que en cumplimiento de su misión institucional desarrollen programas o servicios de promoción, tratamiento, protección y defensa de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

ARTICULO 66. — OBLIGACIONES. Las organizaciones no gubernamentales mencionadas en esta ley deben cumplir con los derechos y garantías reconocidos en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño, Tratados Internacionales sobre los de Derechos Humanos en los que la República Argentina sea parte, y observar los siguientes principios y obligaciones:

a) Respetar y preservar la identidad de las niñas, niños y adolescentes y ofrecerles un ambiente de respeto, dignidad y no-discriminación;

b) Respetar y preservar los vínculos familiares o de crianza de las niñas, niños y adolescentes y velar por su permanencia en el seno familiar;

c) No separar grupos de hermanos;

d) No limitar ningún derecho que no haya sido limitado por una decisión judicial;

e) Garantizar el derecho de las niñas, niños y adolescentes a ser oídos y a que su opinión sea tenida en cuenta en todos los asuntos que les conciernan como sujetos de derechos;

f) Mantener constantemente informado a la niña, niño o adolescente sobre su situación legal, en caso de que exista alguna causa judicial donde se pueda tomar una decisión que afecte sus intereses, y notificarle, en forma personal y a través de su representante legal, toda novedad que se produzca en forma comprensible cada vez que la niña, el niño o el adolescente lo requiera;

g) Brindar a las niñas, niños y adolescentes atención personalizada y en pequeños grupos;

h) Ofrecer instalaciones debidamente habilitadas y controladas por la autoridad de aplicación respecto de las condiciones edilicias, salubridad, higiene, seguridad y confort;

i) Rendir cuentas en forma anual ante la autoridad de aplicación, de los gastos realizados clasificados según su naturaleza; de las actividades desarrolladas descriptas en detalle; de las actividades programadas para el siguiente ejercicio descriptas en detalle, su presupuesto, los gastos administrativos y los recursos con que será cubierto. Se dará cuenta también de las actividades programadas para el ejercicio vencido que no hubieran sido cumplidas, y las causas que motivaron este incumplimiento.

ARTICULO 67. — INCUMPLIMIENTO. En caso de incumplimiento de las obligaciones a que se hallan sujetas las organizaciones no gubernamentales de niñez y adolescencia mencionadas por esta ley, la autoridad local de aplicación promoverá ante los organismos competentes, la implementación de las medidas que correspondan.

ARTICULO 68. — REGISTRO DE LAS ORGANIZACIONES. Créase en el ámbito de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, el Registro Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil con personería Jurídica que desarrollen programas o servicios de asistencia, promoción, tratamiento, protección y defensa de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

Las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires podrán implementar un Sistema de Registro de las organizaciones no gubernamentales con personería jurídica con el objeto de controlar y velar en cada jurisdicción por el fiel cumplimiento de los principios que establece esta ley, con comunicación a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia con miras a la creación del Registro Nacional de estas Organizaciones.

TITULO V

FINANCIAMIENTO

ARTICULO 69. — La Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia y el Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia deberán en forma conjunta y coordinada garantizar la distribución justa y equitativa de las partidas presupuestarias y de todos los recursos nacionales o internacionales destinados a la efectivización de los objetivos de esta ley.

ARTICULO 70. — TRANSFERENCIAS. El Gobierno nacional acordará con los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la transferencia necesaria de los servicios de atención directa y sus recursos, a las respectivas jurisdicciones en las que actualmente estén prestando servicios y se estén ejecutando.

Esta ley será aplicable a las situaciones jurídicas pendientes o en curso de ejecución.

ARTICULO 71. — TRANSITORIEDAD. En un plazo máximo de CIENTO OCHENTA (180) días corridos prorrogables por igual plazo y por única vez, el Poder Ejecutivo nacional arbitrará las medidas necesarias incluidas las afectaciones presupuestarias y edilicias, que garanticen la contención y protección de las niñas, niños y adolescentes, comprendidos dentro del marco de la Ley N° 10.903 que se deroga.

ARTICULO 72. — FONDOS. El Presupuesto General de la Nación preverá las partidas necesarias para el funcionamiento del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, la Secretaría Nacional de Niñez Adolescencia y Familia, el Defensor de los Derechos de las niñas, niños y adolescentes y todas las que correspondan para el cumplimiento de la presente ley, atendiendo lo previsto en el artículo 70.

La previsión presupuestaria en ningún caso podrá ser inferior a la mayor previsión o ejecución de ejercicios anteriores. Dispóngase la intangibilidad de los fondos destinados a la infancia, adolescencia y familia establecidos en el presupuesto nacional.

Para el ejercicio presupuestario del corriente año, el Jefe de Gabinete reasignará las partidas correspondientes.

TITULO VI

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS

ARTICULO 73. — Sustitúyese el artículo 310 del Código Civil, por el siguiente:

"Artículo 310.- Si uno de los progenitores fuera privado o suspendido en el ejercicio de la patria potestad, continuará ejerciéndola el otro. En su defecto, y no dándose el caso de tutela legal por pariente consanguíneo idóneo, en orden de grado excluyente, el juez proveerá a la tutela de las personas menores de edad."

ARTICULO 74. — Modifíquese el artículo 234 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, el que quedará redactado de la siguiente forma:

"Artículo 234: Podrá decretarse la guarda:

Inciso 1) De incapaces mayores de DIECIOCHO (18) años de edad abandonados o sin representantes legales o cuando éstos estuvieren impedidos de ejercer sus funciones;

Inciso 2) De los incapaces mayores de DIECIOCHO (18) años de edad que están en pleito con sus representantes legales, en el que se controvierta su curatela".

ARTICULO 75. — Modifíquese el artículo 236 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, el que quedará redactado de la siguiente forma:

"Artículo 236: En los casos previstos en el artículo 234, la petición podrá ser deducida por cualquier persona, y formulada verbalmente ante el asesor de menores e incapaces, en cuyo caso se labrará acta con las menciones pertinentes, la que será remitida al juzgado que corresponda."

ARTICULO 76. — Derógase la Ley N° 10.903, los decretos nacionales: N° 1606/90 y sus modificatorias, N° 1631/96 y N° 295/01.

ARTICULO 77. — Esta ley deberá ser reglamentada en un plazo máximo de NOVENTA (90) días, contados a partir de la sanción de la presente.

ARTICULO 78. — Comuníquese al Poder Ejecutivo.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, EL VEINTIOCHO DE SEPTIEMBRE DE DOS MIL CINCO.

— REGISTRADO BAJO EL Nº 26.061 —

EDUARDO O. CAMAÑO. — DANIEL O. SCIOLI. — Eduardo D. Rollano. — Juan Estrada.